CRÓNICAS DE UN JOVEN ANCIANO

El recuerdo de tu piel se quedó tatuado en mi alma, el tiempo pasado no importa mucho, el tiempo sin ti es ilusorio cuando de la nada te veo venir, cuando sin ningún permiso transitas mis pensamientos, me asfixia tu presencia en mi mente y quererte complicado se ha vuelto, reduces mi vida a polvo en las esquinas de mi cuarto, tu aroma se aferró a mis sabanas y almohada.

Me pare frente a él como si no existiera, vestía de color gris, gris como el cielo de mi alma, gris como le recordé siempre. El frio de ese presagio vivido estremecía mi corazón, su vos era suave, su voz enveneno mis sentidos. Su pálida piel excitaba la mía, torpes mis labios por no besar los suyos, pensé recordando una sombra del pasado, fuerte fue mi cuerpo al soportar la tortura de su presencia, como me encanta recordarlo desnudo bajo el agua, como me encanta fingir que juego con sus manos de alquimista. como fue de hermosa aquella noche bajo el árbol, que tibias fueron sus manos, que torpes fueron mis sentidos, que ingenua fue mi alma.

La vida es tan caótica y hermosa.

Llena de ilusión el corazón DE UN NIÑO, DE MAGIA Y ENCANTO en sus primeros años, y destroza su corazón con hechos inherentes a la realidad a su existencia misma, todo recuerdo es solo un mito, es una idea, es un concepto de negocio, nos pasamos la vida entera llenando vacíos que nuestros padres y abuelos en el tiempo formaron con constancia y dedicación. El hombre como especie no cree en si, a no ser de tener una muestra de su verdadero poder.

La esencia se pierde con los años, y nuestro propósito existencial se evapora con el calor de las guerras y la ira de los poderos, el alma de todos se encuentra encarcela entren las paredes de la lujuria, el ego, la ira y los placeres. Nuestra alma es controlada por los medios de comunicación, por los extractos sociales, por nuestra nacionalidad, raza o religión, somos números, somos datos de un gran sistema que controla la compleja colectividad humana, somos datos en tablero, somos como ganado para los gobiernos, somos como larvas devorando la tierra y a nosotros mismos.

Un hombre sabio me dijo de pequeño, somos como elefantes, lentos pero seguros, solo si así lo creemos y lo hacemos, el pasar del tiempo devela esos misterios de los primeros años de vida, adentrándome más y más profundo en el complejo rompecabezas de la existencia misma del todo, navego las ofuscadas aguas de la conciencia humana, de mi conciencia, solo soy yo y mi pequeño bote, solo soy yo y mis decisiones.

Tomadas por desdén, pasos encaminados sin rumbo fijo me llevaron a paisajes que llenaron mi alma de luz y asombro, segando la razón, regando mis cicatrices de esencias, de vida, fueron caminos estrechos y oscuros, unos empinados donde el oxígeno era poco, y las emociones hicieron estragos en mi cabeza, otros planos y áridos donde mi voluntad estuvo seca, muchos de ellos fueron caminos sombríos, de tempestades y relámpagos, todos ellos hermosos, todos ellos encantadores, todos ellos, reflejo de mi vida.

Años más tarde un hombre sabio me dijo, eres como un elefante, lento pero aplastante, todo lo que construí a raíz de un viejo consejo se perdió en medio del huracán provocado por esas palabras envenenadas, como cenizas después de un gran incendio, mi corazón quedó desolado una vez más.

¿Cómo hago parte del sistema?, yo soy el reflejo del sistema, cada palabra dicha y escrita, cada semilla regalada con amor, cada acto de bondad, cada pedacito de mí, fue usado, profanado y perdido por el sistema. “reír y llorar son respuestas al agotamiento, yo prefiero reír porque se limpia menos, pero cuando lloras aprendes más.” Mi vida entera jamás fue mía. me sentí como un trozo de carne en medio de aves de rapiña, justo antes de extinguir cualquier noción de esperanza, cuando la boca estaba seca, y el pecho destrozado, en la nada encontré una salida.

Muchos no comprenderán el peso de mis palabras, gracias por tu tiempo y por leer lo que este joven anciano ha escrito para ti, lo que has sido es lo que eres, lo que serás es lo que haces a partir de ahora.

Solo nuestros actos importan de verdad. Fuimos incubados dentro de él, nos alimentamos de él, y crecemos con el mismo sistema, somos un letal virus que contagia de amor y de luz, a los pobres enfermos, nuestras palabras son letales, nuestra presencia incomoda la ignorancia, nuestros pasos en el tiempo son firmes, aplastantes y seguros.

La piel ya marca cicatrices con los años, mi piel narra una historia, mi mirada refleja la vida de unos cuantos años vividos, de recuerdos perdidos de vidas pasadas, el silencio de la noche es mi música favorita, el despertar a empezado.

Estamos aquí para quedarnos y hacer la diferencia que podemos hacer.

Es verdaderamente fascinante el tema del despertar de conciencia, creo que no podemos desligar ningún tema científico actual con los principios filosóficos dejados de generación en generación en todo el mundo, cabe resaltar que existen variables en la interpretación de la información aquí compartida, pero es totalmente enriquecedora la forma de argumentar tales fenómenos en la alteración del tiempo y la conciencia human.

 

Briam Montyru

lamento que este amor se marchitara.

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