El Punto Final

Esta es la historia de un simple aprendiz en un prodigioso colegio.

Un día el profesor de lengua castellana citó a ciertos estudiantes a contestar unos interrogantes que le aquejaban; en medio de la charla, el profesor notó en uno de sus estudiantes que parecía esconder mucha información, se acercó y le dijo: ¿puedo hacerte una pregunta? El simple aprendiz le respondió: claro… Entonces el profesor le preguntó: para tí… ¿qué representa un punto final? El simple aprendiz lo miró, y su mente empezó a generar infinidad de respuestas, entre estas, las de la Ignorancia, Arrogancia y Miedo.

La Arrogancia empezó primero diciendo: “mi respuesta será la que dirás simple aprendiz. El punto final es una representación libre de que a todo momento de la vida hay que darle fin, desde lo peor, hasta lo mejor, desde lo más bello hasta lo más triste.”

La Ignorancia comentó: “oh no, no, no, no y no, el punto final es uno de los peores inventos creados por el ser humano, ya que dan por cesado unos momentos que tú, simple aprendiz no te gustaría que acabarán, como hablar con amigos, salir de paseo, entre muchas otras cosas, este punto es egoísta, sólo piensa en su bien personal, trasmite tristeza, por esta simple razón, el punto final es malísimo, tan malo que no le pondré tal engendro en mi opinión“

Ya el simple aprendiz tenía claro que responder, pero en un acto de lucidez apareció el Miedo y va diciendo: “Esperen, falté yo”, y el Miedo empezó con su opinión: “el punto final es la más limpia representación que todo en la vida necesita un límite, sin este, continuarían las guerras de pandillas, conflictos entre familias, vecinos, toda aquella guerra que generase violencia, se imaginan que aún estuviera la segunda guerra mundial?, tampoco finalizarían los malos gobiernos, malas amistades, problemas emocionales, rupturas amorosas, exámenes con mala nota, aunque muchas veces ponerle punto final a capítulos tan importantes en tu vida es difícil, muchas veces es necesario, para así crear una nueva y mejor historia, si no le pones ese punto, terminarás convirtiendo lo que te gusta en rutina, una que con el pasar del tiempo se tornará aburrida… como una parábola que dice: “si tienes una ventana cerrada, llena de polvo, ábrela, ponle punto final a eso, y descubrirás el brillo que se escondía”, así que un punto final va más allá de un simple punto ortográfico, este también se debe usar en la vida.”

Después de analizar a fondo todo lo que decía su mente, el simple aprendiz abrió sus labios y pronunció las siguientes palabras: para mí un punto final no representa NADA.

-> Ya saben el ¿por qué un simple aprendiz?¿Qué emoción ganó?

“Si tienes una ventana cerrada, llena de polvo, ábrela, ponle punto final a eso, y descubrirás el brillo que se escondía.”

Santi Calle

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