ÚLTIMAS PALABRAS

  Una mujer caminaba —como todos los días— acompañada de ese sueño que le daría la serenidad. A su alrededor la podredumbre crecía con su estrepitoso don de crear el desconcierto. Tenía en sus bolsillos un puñal, un libro y un espejo. Las monedas le faltaban. Caminaba como si la … Leer más