SOBRE LOS TRATADOS DE ARMONÍA DE ANTONIO COLINAS

 

 

1

No dejo de ser un ignorante-ebrio.

 

2

Alguien preguntó por mí: ¿cuál es la mano que sin peligro, nos puede conducir a la plena libertad? Y me pregunté: ¿debo ser esa mano? Por eso he intentado en mis más profundos abismos ascender a la montaña donde más huracanados son los vientos que azotan.

 

3

Me sirvo de la experiencia de otros místicos: descendí a lo más hondo del barranco, no halle otra verdad más real, más palpable, más hermosa y terrible en su hondonada que un continuo crecer y morir, un incansable florecimiento y una inagotable putrefacción. ¿Dónde encontrar una verdad intermedia? En la música. Este místico tenía razón: la música quiebra toda incertidumbre que produce la dualidad. Nos hace uno y diversos. Nos despierta al inobjetable hecho de que respiramos. Nos recuerda que después de entrar en nosotros mismos, es mejor olvidarnos y salir y ser-uno-con-la-naturaleza.

 

4

El verso es la palabra originaria, fundadora; palabra que reproduce el ritmo del mundo. Por eso, al leer el verso, al respirar las palabras, respiramos el ritmo y la música del mundo. Y nuestro pecho se inflama entonces de eternidad musical.

Antonio Colinas

 

5

La música: donde habitan los dioses.

 

6

La música: el aliento de los dioses mudos.

 

7

Lo importante en la poesía es el ritmo, la musicalidad; como suenan las palabras, no qué significan, aunque algunos poemas nos ponen a pensar. Lo primero en la poesía no es entender, sino sentir.

 

8

Para el escritor no existe reconocimiento mayor que el que le ofrece el lector anónimo, ese lector apartado sin poder de ningún tipo; ese lector -dicho sea con todos los honores- que no existe. El creador arroja su palabra nueva al océano de la noche y, en orilla apartada, el anónimo lector recoge el mensaje, sintoniza con la palabra (asombrosa). Lo otro es el fin de la creación: encontrar un espejo claro y (desconocido) donde reflejar la palabra (escrita).

Antonio Colinas

 

9

Si buscas algo que no haya en este mundo, corre, ríe, canta, baila. Canta, amor, baila; baila, amor, canta; ríe, amor, corre; corre, amor, ríe. (Pero todo está aquí).

Texto Infantil

 

10

¿Dónde la música que mantenga la serenidad de esta noche, la insondable belleza del mundo? En el agua, en las lágrimas del superhombre. O en tus palabras: en el agua, que está siempre presente en la infancia de los poetas. Esto es, en tu infancia.

 

11

Una vez maduramos aparecen las moscas.

 

12

He roto varios cordones umbilicales y me he sentido naciendo de nuevo.

 

13

La naturaleza en toda su plenitud es lo neutro donde damos las batallas más grandes entre la realidad y los sueños. Pero decisivamente debemos hermanarlos y acogerlos en nuestra humanidad que se pluraliza sin dejar de ser una. Como en tiempos pasados, in illo tempore.

 

14

En nuestros centros educativos deberíamos enseñar algunas verdades como: que no vale la pena preocuparse; que hay que vivir y disfrutar el instante; que hay que proteger la tranquilidad y la libertad; que debemos ser artistas e imitar la naturaleza; que debemos respirar plena y satisfactoriamente… hay que enseñar este tipo de verdades aunque se rían de nosotros, esa es la misión del verdadero maestro. Lo otro, es meternos en problemas ajenos.

 

15

La tierra es sacra en tanto en cuanto el hombre viva sagradamente en ella.

 

16

Decide: volar como los dioses o quemar la vida como cualquier animal. ¿Quizá las dos a la vez? Serías más humano de esta última manera.

 

17

Tienes razón: el suicida es el hombre más radicalmente niño.

 

18

¿Por qué, a medida que pasan los años, el mundo tiende a desacralizarse ante nuestra mirada? Porque está cansado de las falsías de las creencias corruptas.

 

19

Dices que la unidad es pureza y la diversidad corrupción, y lo analogizas al árbol con su tronco (vida) y sus ramas (muerte). Pero no hay que olvidar que son muchas las raíces, y que en los frutos están las semillas.

 

20

¿Dónde y cuándo contemplé por primera vez el rostro de la belleza? ¿Cuál fue el peligro de la iniciación que robaba?

 

21

Las grutas, los acantilados, los volcanes, la altamar, las cimas de las montañas, son los límites, las fronteras que no se superan sin riesgos, los espacios que se abren al enigma.

Antonio Colinas

 

22

Lo que es afuera es adentro.

 

23

La solución, y me lo recuerda Lao-Tsé para no vivir más en guerra, externa o interna, es el silencio. ¿Por qué estoy tan enamorado de las palabras? Quizá porque quiero encontrar aquella que resuma el universo. Mas, una vez pronunciada, será la nada.

 

24

Siento tus palabras como las de la Hembra Misteriosa: como música negra. No te preocupes, también duermo.

 

25

No pidas a nadie que hable de ti; ni siquiera con desdén. Y si con el tiempo oyes que tu nombre circula entre los hombres, permanece indiferente. Piensa que se ha echado a perder y recházalo. Búscate otro cualquiera (…) y no lo digas a nadie.

Rilke

 

26

Cuando en la escritura se ejerce violencia sobre las palabras, no está presente el poeta que funda.

 

27

Solo lo que brota sin esfuerzo es creación pura.

 

28

Solo en lo espontáneo se reconoce la conexión con el universo.

 

29

La manía de embellecer el mundo es nuestro pleno horror.

 

30

En la noche un grillo me ha acompañado con su música humilde.

 

31

Esta madrugada mi perra me miró fijamente a los ojos, y ha como sonreído. Entonces pensé que posiblemente quiere que siga escribiendo, que le lea lo que escribo. Le he leído y se ha marchado; quizá todo esto sólo es basura. La verdad, y con esto me quiero dar ánimo, es que tiene mal gusto.

 

32

De nuevo tienes razón: no hay mayor éxito que el de conocerse a sí mismo en la soledad y en el vacío del ser. Teniendo en cuenta que a este último lo creamos antes de abrirle el corazón.

 

33

Por la noche, velo ebrio de sueños. De madrugada, insisto en dormir para no sentir la herida de la realidad que se entreabre con la luz.

 

34

Me lo digo y te digo a ti, con él: atentos siempre para evitar los riesgos que los límites comportan: la persecución, la condena, la destrucción.

 

35

No sin asombro, todavía veo florecer los guayacanes.

 

36

Las palabras que más se gritan son las que menos se oyen. Por eso, hay que escuchar las pisadas de las palomas.

 

37

Han llegado a mi barrio pájaros con una música extraña. Es quizá lo que he querido escuchar desde hace varios años.

 

38

Todo lo que el hombre necesita lo tiene dentro de sí mismo.

Un condenado a muerte

 

39

Sembrar es lo que importa (…) sembrar siempre, con naturalidad, sin pensar en la cosecha, en los resultados que vamos a obtener, es un principio que recuerdo cada vez más, sobre todo cuando me llega el deseo de reconocimiento.

 

40

Mientras aún todo el mundo duerme, no llego a comprender -como el poeta- este indescifrable combate de los pájaros con la luz.

 

41

Contemplar, sin detenernos en fanatismos ni en racionalismos estériles; contemplar el río para ser el río y poder fluir.

 

42

¿Cómo interpretar esta soledad de los frutos que durante años nadie ha recogido? También me pregunto.

 

43

Los guayacanes: excesivos en su esplendor.

 

44

Toda agresión a lo natural conduce a la esterilidad. No podrías haber dicho cosa más cierta en tu armoniosa contemplación.

 

45

Toda mi obra es símbolo: ansiedad y sueños de un ser humano que atiende a su cuerpo.

 

46

En el génesis quedó dicho: y Dios sopló en las narices del hombre aliento de vida y fue el hombre alma viva. Y Ernest Jones (siquiatra), pronunció: las funciones respiratorias son el núcleo de la inspiración en su sentido literario. Por eso cuando el artista y el poeta quieren llegar al éxtasis del destello que preña, recuperan la primera respiración, el primer aire que los sumió en lo creador y aún vive en su infancia eterna.

 

47

Me gusta sentirme rodeado de muchachas, abejas de las musas según un texto de Aristófanes.

 

48

¿Por qué lamentarse si muero? ¿Por qué dar la noticia? No te sumes en la tristeza, viví y aprendí. Ahora, trabaja por ser feliz.

 

Imagen: Piety, por Jan Saudek

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