UN PUÑADO DE POLVO

 

Para mi hija Daniela

 

 

¡Un puñado de polvo,

mis vocablos!

Olga Orozco

 

 

Aprende a estimar los días,

sea como fuere que lleguen,

y haz presencia en tu momento.

 

Permite el movimiento

que te dará

la lectura de las cosas.

 

Recuerda que todos moriremos

como morirás tú.

Y eso quiere decir

una fiesta en el jardín.

 

Un gato que ha huido

es como yo

que al irme

me quedo.

 

Tu escucha

reflejará una sabia comprensión,

y tu palabra

la justa existencia.

 

Los libros que te he dado

son la luz de mis pasos.

No los leas con presión.

Pero no dejes de leerlos.

 

Vibra con tu música

y juega hasta la saciedad.

Llegará un halo de dolor,

una angustia,

otra muerte.

 

Aléjate del disparo

cuantas veces puedas.

Destiérralo de tu corazón.

 

Acércate al diálogo siempre.

 

Estallido y desesperación,

recuerda que la vida

también nos trae el agua calma.

 

Sólo ten paciencia.

 

Paciencia es lo que falta,

y la lentitud nos hace veloces,

pues de la prisa no queda sino el sudor.

 

Afírmate a ti misma en tu comprenderte.

Cuida de ti y de los otros.

Sé feliz que es sólo ser feliz.

 

Medita lo que te ocurra,

medita y otra vez medita…

ten más reposo,

sé más poeta.

 

Y vive para el mundo

que la tristeza hace naufragar.

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