NOCHE DE AUSENCIA

Deseo que me empujes a tu pecho donde explotan bombas nucleares, donde explota mi sed por ti, comer el niño de azúcar que llevas dentro, devorarte lentamente, con las manos, con los labios, caminar la mirada sobre tu espalda, contemplar las estrellas, romper la constelación con los dedos, con la lengua, con el aliento, con suspiros que son como niños jugando en tu piel, en mi piel, como muertos danzando en silencio, rasgando el destino, agitando el tiempo, el espacio, silencio que me enciendo en un fuego intenso, que me funde, que nos funde en uno solo,  empujarme a tu caos, tócame, devórame con tu cuerpo, con tu mente, con tu alma, en vuélveme en tu silueta y dejemos que nuestros cuerpos desnudos bailen al vaivén de nuestras bocas susurrando de placer.

Briam Montyru.

Mirada inquietante, mirada del alma.

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