Vigilar el poder, mapear el placer y habitar la ciudad

POESÍA

 

Nos envuelven lenguajes

como sombras,

como alfabetos muertos.

 

Pero sin advertencia

aparece el poema

sin más palabras que la vida

y sus pequeñas cosas.

 

En nosotros subyace,

agita sus alas la poesía

como bajo los sauces

la libélula.

 

Un estremecimiento

la revela.

 

 

REVELACIONES

 

Una a una

las visiones se apoderan del cuarto

y avanzan

para herirte los ojos.

 

La noche y sus jardines

han querido refugiarse

en la palabra

que troza tu lengua;

la belleza

en ese nuevo rostro

que no reflejarán nunca

los espejos.

 

Estas formas

han perdido tu antigua forma.

 

No te perteneces,

ni perteneces a nadie.

 

El poeta sólo existe

en el poema.

 

LUCÍA ESTRADA (Colombia)