Vigilar el poder, mapear el placer y habitar la ciudad

ÉSTA

Esta cabeza sin duda me va a matar:

no para de pensar.

Mil veces le expliqué la inutilidad de los pensamientos

y le demostré las razones de desesperar

pero ella no para de pensar.

Le digo: está bien,

pensaremos hasta que el pensamiento se agote.

Pues ella duerme por fin a pesar de sí misma,

y temprano por la mañana se despierta,

enciende su cigarrillo, toma el café antes que yo,

y recuerda las historias de ayer y los pensamientos de ayer.

La lavo, y sigue pensando.
La peino, y sigue pensando.

La envío al barbero, y sigue pensando.

Pero cuando quiero pensar en un problema que me extenúa

o en una cosa que me interesa,

ella gime de dolor, como si le pegara con un hacha.

Esta cabeza me va a matar.

MOHAMMED EL ABDALLAH (Líbano, 1946)

Traducción de Joumana Haddad

Una respuesta

  1. En cuarentena este poema es la descripción mas cercana a lo que en mi cabeza sucede…